Madres Escolapias Colegio Paula Montal Viamonte 1892 - (011) 4813-5691
pmontal-inicial-primaria@live.com.ar pmontal_secundario@hotmail.com

LA BENDICIÓN DE UNA EDUCACIÓN ESCOLAPIA

Dra. Constanza Ceruti

Soy egresada del colegio Paula Montal de Buenos Aires y he sido distinguida hace pocos meses con un Doctorado Honoris Causa en Humanidades y Letras por el Moravian College de Pennsylvania, una de las universidades más antiguas de los Estados Unidos. Profesores que se desempeñan actualmente en el que fuera “mi colegio” me han invitado a reflexionar brevemente acerca del papel que la educación escolapia ha jugado en las bases de mi carrera profesional. Con muchísimo gusto asumo esta tarea, puesto que considero que una de las grandes bendiciones que la vida me ha deparado – además de mi familia – es el hecho de haber recibido enseñanza en una Escuela Pía.

Conservo muy gratos recuerdos de mi paso por aquellas aulas, a las que regreso ocasionalmente, para compartir alguna clase especial con los alumnos. Los lazos de amistad y afecto que me unen a mis antiguas compañeras de curso – Marcela, Lorena, Verónica, Florencia, Rosario, Pilar, Cecilia, Marilena, entre otras – han sabido resistir las distancias; así como los casi veinticinco años transcurridos desde nuestra graduación.

El nivel académico de este colegio ha sido tradicionalmente muy alto. La mayor parte de los egresados logramos insertarnos adecuadamente en el ritmo de la vida universitaria y finalizar las carreras de grado en forma exitosa. Con los hábitos de estudio adquiridos durante el secundario, me resultó posible graduarme en dos carreras en forma casi simultánea. Además, recibí el Premio Medalla de Oro de la Universidad de Buenos Aires por las calificaciones obtenidas durante mi Licenciatura en Ciencias Antropológicas y me doctoré con honores en la Universidad Nacional de Cuyo, en Mendoza.

“El Paula”, como lo llamamos cariñosamente, no es un “colegio inglés”, careciendo por ello de los sesgos elitistas que el imaginario popular atribuye a los establecimientos educativos de perfil británico. “El Paula” es una institución accesible a amplios sectores de nuestra sociedad porteña, siendo que las religiosas escolapias hacen un considerable esfuerzo para que las cuotas sean módicas. Sin embargo, la excelente enseñanza del idioma inglés permite que se destaque por sobre otros colegios que no proveen al estudiante de esta importante “ventana al mundo”. Gracias al inglés aprendido en el Paula Montal he podido presentar ponencias en congresos en distintos continentes; escribir artículos científicos y algunos libros; así como visitar numerosas universidades de Europa y Estados Unidos.

Inclusive he tenido oportunidad de dictar una clase magistral para profesores de arqueología y antropología en la Universidad de Harvard.

Sin embargo, aquello que estimo más importante es la formación humanista que las escolapias brindan, sustentada en valores profundamente espirituales y cristianos. No se conforman con una educación entendida como sinónimo de “instrucción formal” o como una mera “capacitación”. En una Escuela Pía, ya sea en Buenos Aires, en Córdoba, en Pampa de los Guanacos o en España, se concibe a la educación como formación integral del ser humano, siguiendo la visión de Paula Montalt. Esta religiosa catalana, ahora Santa de la Iglesia Católica, fue sin dudas pionera en aquello que hoy en día se describe como “el empoderamiento de la mujer”.

A lo largo de mi carrera he sido invitada a integrar asociaciones internacionales de mujeres exploradoras científicas. En una reciente reunión mantenida en Nueva York me obsequiaron una pequeña brújula. No cabe ninguna duda de que la brújula es un instrumento fundamental para cualquier explorador. Es también una metáfora de los valores que nos orientan, tanto en las altas cumbres como en la jungla de la vida. A la educación escolapia debo, en gran medida, el haber aprendido tempranamente a consultar mi “brújula” para encontrar el “norte”. Confiando en que para cada persona es posible reconocer la vocación singular y única a la que Dios nos llama.

Vaya entonces mi profundo agradecimiento a las religiosas escolapias, en particular a la Madre Mirtha Toledo, quien se desempeña como Provincial de las Escolapias en Argentina y a la Madre María de los Angeles, actual rectora del Colegio Paula Montal. Las felicito por la dedicación a su tarea, gracias a la cual muchos jóvenes argentinos podrán seguir disfrutando de la bendición de formarse en un colegio escolapio.

Constanza Ceruti
Salta, Noviembre de 2014


*La Dra. Constanza Ceruti es profesora en la Universidad Católica de Salta e investigadora del CONICET. Como única experta femenina en el campo de la arqueología de alta montaña en los Andes, ha codirigido investigaciones en el sitio ceremonial más elevado del planeta, descubriendo las momias mejor conservadas de la historia.